lunes, 13 de diciembre de 2010

 Imagen, relaciones públicas y campañas de comunicación
A lo largo del apartado anterior dedicado a publicidad, he querido dejar bien claro la importancia del mensaje, principalmente porque a través de él tenemos que hacer llegar al mercado la imagen que queremos se tenga de nuestra empresa. De hecho, el éxito o el fracaso de nuestra compañía va a depender en gran medida de la imagen que proyectemos tanto hacia el exterior como hacia el interior. Y proyectar una buena imagen de empresa no es ni más ni menos que el mercado tenga un conocimiento, una opinión y valoración positiva de nuestra organización y por tanto, de los productos y servicios que ofrecemos.
Ya hemos hablado de la publicidad como una excelente herramienta de ayuda para transmitir esa imagen, pero probablemente, y tan importante como la publicidad, está la puesta en marcha de un plan de comunicación que transmita esa imagen a los diferentes mercados y que además lo haga de una forma creíble.
En todo plan de comunicación hay que tener en cuenta tres aspectos:
  • La definición de la identidad corporativa, es decir, lo que es la empresa, sus objetivos corporativos y principios. De ahí se extraerán los atributos de identidad que hay que proyectar al mercado.
  • La imagen percibida actualmente; lo que el mercado percibe hoy en día de la empresa.
  • La imagen ideal de la empresa; la imagen que queremos transmitir a los diferentes mercados debe responder a un Plan Estratégico de Imagen, en el que deben quedar establecidos los target diferentes a los que dirigir las acciones de comunicación, con una estrategia propia y específica para cada uno de ellos.
El plan de comunicación contiene tres grandes áreas:
  • La definición de los objetivos de comunicación más adecuados para transformar la imagen actual de la empresa es la imagen ideal para cada uno de los públicos.
  • La definición de la estrategia de medios y de mensajes que mejor se adapten a la consecución de los objetivos previamente definidos.
  • La definición de un calendario de actuación y la evaluación de los costes de las acciones propuestas, así como un instrumento de control para realizar un seguimiento de plan.
Todas estas tareas las llevará a cabo la Dirección de Comunicación de la compañía, que es la encargada de elaborar el plan estratégico de imagen. El director de comunicación, al que se le denomina dircom, es el máximo responsable de la imagen de la empresa. Aunque no suelen estar perfectamente definidas sus funciones dentro de la empresa, sí parece imprescindible que posea la capacidad necesaria para traducir la estrategia global de la empresa, su proyecto, a un esquema de imagen que debe ser desarrollado y controlado a través de técnicas de comunicación.
Entre los principales instrumentos que integra un plan de comunicación para mantener la imagen de una compañía, se encuentran las relaciones públicas y las campañas de comunicación. El primer medio indicado, que puede pertenecer a la empresa o ser subcontratado, se define como el conjunto de acciones planificadas y deliberadas que tienen como finalidad crear o mantener una imagen determinada de la empresa ante distintos públicos. Trata de crear y mantener unas relaciones sociales fluidas y dinámicas entre la compañía y los grupos sociales u organizaciones que estemos interesados en impactar.
A través de las relaciones públicas la empresa busca un posicionamiento en el terreno de la imagen, persiguiendo siempre la máxima aceptación social.
Las funciones más importantes a desarrollar por las relaciones públicas son:
  • Apoyar y reforzar la labor de los departamentos de ventas y márketing.
  • Preparar y supervisar las acciones puntuales de promoción y márketing de los productos o servicios que representa.
  • Mantener un clima permanentemente favorable hacia los productos o servicios que representa, mediante el contacto constante con clientes, proveedores, agentes sociales...
  • Establecer un buen clima laboral y conseguir en los empleados el espíritu e imagen que la empresa pretende en el exterior.
  • Conseguir que ningún problema altere o perjudique la imagen de la empresa en el ámbito social.
Con respecto a las campañas de comunicación, que también pueden ser subcontratadas o llevadas a cabo por la propia empresa, señalar que son el conjunto de mensajes e informes que elabora el gabinete de prensa, con la finalidad de hacerlos llegar a los diferentes medios para que éstos se hagan eco del contenido de los mismos, y así crear expectativas de compra, sensibilizar a la opinión pública, aportar datos informativos, contenidos publicitarios...
Las funciones más importantes de las relaciones con los medios de comunicación se podrían resumir en las siguientes:
  • Selección y elaboración de la información que produce la empresa, filtrada y transmitida a los medios de comunicación y, ocasionalmente, a otras instituciones.
  • Recepción y análisis de toda la información producida por los medios de comunicación y demás instituciones.
  • Filtración y resumen de toda la información anterior para facilitarla a las áreas de dirección de la empresa y cubrir sus necesidades de información con respecto a los intereses empresariales.
  • Intermediación constante entre la empresa y los medios de comunicación, facilitando la información puntual que el evento requiera y coordinando las posibles entrevistas, reportajes... relacionados con la empresa.
  • Control constante del clima de opinión que existe sobre la empresa como de los problemas que pueden trascender los medios.
Estas dos herramientas de comunicación, que están empezando a tener cada vez más importancia, son fundamentales para obtener una imagen positiva en el mercado. Por ello, si una empresa contrata servicios profesionales, empezará a ver rápidamente la rentabilidad a las inversiones realizadas al respecto.
 relaciones públicasSe llama Relaciones Públicas o RRPP, sigla con la cual también se suele denominar a esta disciplina para ganar en abreviación, a la ciencia que se ocupa de gestionar la comunicación entre una organización determinada y la sociedad, con el objetivo de construir, administrar y mantener su imagen positiva entre el público.
Si bien no se encuentra muy precisamente determinado, se sabe que los orígenes de las Relaciones Públicas, se remontan hasta la Antigüedad, dado que las sociedades tribales intentaban, a través de una serie de prácticas muy similares a las que propone la ciencia de las Relaciones Públicas de la actualidad, promover el respecto de la autoridad del jefe de una tribu.
Las Relaciones Públicas implicarán una planificación que se deberá desarrollar de un modo estratégico y apela a un tipo de comunicación bidireccional, ya que no solamente se dirigirá a un público externo e interno, sino que además atenderá y escuchará las necesidades que le plantee este, promoviendo la mutua comprensión y permitiendo que se use como una ventaja ampliamente competitiva a la hora de buscar el posicionamiento.
Esta ciencia se valdrá de la publicidad, la información y la promoción no paga para llevar a cabo y concretar su tarea.
Entre las principales tareas que se le asignarán a los encargados de las Relaciones Públicas de una empresa en orden a gestionar la mejor imagen institucional, se cuentan: gestión de las comunicaciones internas, porque será de vital importancia conocer los recursos humanos de la organización y que estos a su vez conozcan las políticas institucionales, ya que no se podrá jamás comunicar aquello que se desconoce; gestión de las comunicaciones externas, porque toda institución deberá darse a conocer a si misma y a quienes accionan en ella, lográndose esto antes que nada a través de la vinculación con otras empresas, instituciones, ya sean financieras, gubernamentales o medios de comunicación; las funciones humanísticas, la información que se transmita deberá ser siempre veraz, para ganarse la confianza del público y así contribuir al crecimiento institucional; análisis y comprensión de la opinión pública, será importantísimo manipular a la opinión pública para poder luego actuar sobre ella.
Y el trabajo en conjunto con otras disciplinas y áreas, el trabajo debe tener una sólida base humanística, con pertinente información en psicología, sociología y relaciones humanas, básicamente, porque se trabaja con personas y es vital antes que nada comprenderlas.
En la actualidad, como consecuencia de la creciente similitud que presentan los productos, resulta vital encontrar una herramienta que permita a las empresas diferenciarse entre sí.
Para conseguirlo, las Relaciones Públicas, deben trabajar con algunos recursos intangibles como ser: identidad (aquellos que caracterizará a la empresa y la diferenciará del resto), cultura (su manera de actuar), filosofía (el objetivo global de la organización), imagen (la representación de la empresa en aquellos con los cuales construye vínculos comunicativos) y la reputación (la representación mental que de ella se forma el público).

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